Mayo 4, 2026
Con la representación del arquitecto Diego Mellado, el IC busca fortalecer la interoperabilidad y la adopción horizontal de esta metodología en todos los actores del rubro.
El Instituto de la Construcción (IC) consolida su presencia en la Hoja de Ruta BIM, iniciativa liderada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), con la participación de 16 instituciones, reafirmando su posición como un ente clave en la transformación digital del sector. Diego Mellado, arquitecto y director del Instituto, en representación del Colegio de Arquitectos, explica que el valor fundamental del IC radica en su naturaleza transversal. “El Instituto de la Construcción es de las pocas instituciones en que se agrupa el sector público, el privado y la academia”, puntualiza, destacando la importancia de esta convergencia para implementar la metodología BIM de manera coherente.

En la práctica, esta labor se traduce en una participación activa en la creación de la infraestructura técnica del país. Según el director, el rol del IC implica:
Motivaciones para un liderazgo técnico y sectorial
Para Diego Mellado, la decisión de asumir esta representación nace de una convicción sobre el impacto social y económico de la digitalización. “Me motivó principalmente la oportunidad de aportar desde mi experiencia a un proyecto que se ha venido trabajando de manera muy seria, consistente, con la participación de profesionales de primer nivel y con un impacto real en la productividad y eficiencia de la construcción para nuestro país”, afirma.
El profesional subraya que no se trata solo de un cambio de software, sino de una evolución necesaria en la formación y el ejercicio profesional. En este sentido, reflexiona sobre la vigencia del rol del proyectista: “El oficio de arquitecto debe ser ejercitado por una persona que tenga tanta cultura y conocimiento técnico que pueda entender y guiar a todos los especialistas que participan en un proyecto, el arquitecto es el súper director de orquesta”.
Esta visión es la que busca imprimir en su gestión, vinculando el proyecto con la obra construida mediante herramientas de alta precisión.
Los desafíos hacia 2028: brechas y metas de adopción
El objetivo de la Hoja de Ruta BIM es ambicioso: alcanzar un 70% de adopción para el año 2028. Sin embargo, Mellado advierte que el ritmo actual requiere de un esfuerzo adicional. “Aún nos quedan brechas importantes que resolver y que el IC nos ayudará a abordar”, indica, puntualizando que el principal foco debe estar en la velocidad de adopción, la cual todavía se sitúa por debajo de las metas propuestas.
Al analizar el estado actual de la industria, el representante del IC destaca puntos críticos que deben ser atendidos con urgencia:
Mellado concluye que el gran salto para el sector ocurrirá cuando la metodología se utilice en todo el ciclo de vida de la edificación. “Es fundamental y un gran desafío aumentar su modalidad de implementación y utilización no solo como una herramienta de modelación y diseño, sino que como una herramienta fundamental en el período de construcción y posterior gestión y administración de la obra en estado de uso”, asegura.