Diciembre 3, 2025
La actualización del artículo 4.1.10 de la OGUC eleva significativamente los estándares de confort térmico en viviendas y ahora también en recintos educacionales y hospitalarios. Rodrigo Narváez, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción, entrega las claves del cambio y anticipa la publicación de un manual técnico para facilitar su implementación.
A partir del 28 de noviembre de 2025, la construcción en Chile dio un paso decisivo hacia la sostenibilidad y el confort térmico con la entrada en vigencia de la nueva Reglamentación Térmica (RT 2025), contenida en el artículo 4.1.10 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), actualizado por el Decreto Supremo N.º 15 del MINVU.

“La actualización eleva el estándar de calidad de la envolvente térmica y establece exigencias más completas en transmitancia, infiltraciones, ventilación y condensaciones”, explica Rodrigo Narváez, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción (IC), entidad que colabora activamente en la implementación de esta nueva normativa.
Entre los principales hitos se cuentan la extensión del ámbito de aplicación más allá de las viviendas, incorporando edificaciones de salud y educación; una nueva zonificación térmica para el país; y mayores exigencias para elementos específicos como muros, ventanas, sobrecimientos y puertas. “Por ejemplo, ahora se limitan los porcentajes de superficie vidriada según orientación y valor U, lo que incidirá directamente en decisiones de diseño arquitectónico”, detalla Narváez.

La implementación de la RT 2025 implica desafíos importantes para diseñadores, constructoras y proveedores. Se requerirá mayor rigor técnico en cálculos, mejor calidad de ejecución en obra y un enfoque integrado desde etapas tempranas. Sin embargo, para Narváez, no se trata de partir desde cero: “Estos estándares ya se venían aplicando en vivienda social e industrializada. Hoy se consolidan y extienden a todo el país”.
El IC, además, prepara un Manual Práctico de la RT 2025, que será lanzado en marzo de 2026. “Queremos que esta normativa se aplique bien, desde el diseño hasta la recepción de obra. Por eso, desarrollamos una herramienta clara, descargable y gratuita, con ejemplos, alternativas y fichas técnicas”, adelanta.
Más allá de los aspectos técnicos, la RT 2025 apunta también a un impacto social. “Se busca proteger a las personas frente a condiciones extremas, reducir la pobreza energética y mejorar la calidad de vida dentro de los espacios construidos”, concluye Narváez.
NUEVA ZONIFICACIÓN TÉRMICA NACIONAL





