Junio 29, 2026
En el panel fórum “Código Modelo Sísmico para América Latina”, organizado por el Capítulo de Ingeniería Civil del Consejo Departamental de Huánuco del Colegio de Ingenieros del Perú, especialistas de Chile y Perú abordaron el carácter referencial del CMS, el trabajo de sus subcomités técnicos, el diseño por desempeño, la vivienda informal vulnerable estructuralmente y el rol editorial para armonizar los contenidos del documento regional.
Con el objetivo de generar un espacio de intercambio técnico y profesional en torno al riesgo sísmico y las nuevas normativas en América Latina y El Caribe, se realizó el panel fórum “Código Modelo Sísmico para América Latina”, organizado por el Capítulo de Ingeniería Civil del Consejo Departamental de Huánuco del Colegio de Ingenieros del Perú.
La ingeniera Yessenia Mendoza, representante del capítulo organizador, agradeció la participación de los panelistas y destacó que la actividad buscaba contribuir al fortalecimiento técnico de los profesionales. “Estamos seguros de que va a servir para acrecentar los conocimientos de los ingenieros, no solamente de la región Huánuco, sino también del país y de todos los que están participando en este evento”, señaló.
La jornada reunió exposiciones del arquitecto José Pedro Campos Rivas, presidente del Subcomité “Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente – VIVE” del CMS, exdirector ejecutivo del Instituto de la Construcción y exsecretario general de la Comisión Permanente del Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe; de la ingeniera civil Francisca Pedrasa Pizarro, integrante del Subcomité Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente del CMS y Past President de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE); del ingeniero civil Jorge Federico Carvallo Walbaum, presidente del Subcomité de Filosofía de Diseño del CMS, y Past President de la Asociación Chilena de Sismología e Ingeniería Antisísmica (Achisina); y de la ingeniera peruana Criss Zanelli Flores, presidenta del Subcomité Editorial del CMS.
Un documento referencial, voluntario y colaborativo
En su primera presentación, José Pedro Campos explicó los orígenes, desarrollo y alcances del Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe, subrayando que se trata de un documento elaborado de manera colaborativa y solidaria, pero no obligatorio para los países, sino una referencia a la hora de elaborar y/o actualizar sus códigos y normativas.
“Esto es súper importante: el Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe es un documento referencial y voluntario, y está elaborado de manera colaborativa y solidaria”, afirmó.
Campos precisó que el CMS considera “las realidades sísmicas, económicas y técnicas de los países”, estableciendo contenidos y estándares mínimos que puedan ser considerados por códigos, reglamentos o normas nacionales. También destacó que el trabajo regional surge de una condición compartida: la alta exposición sísmica de gran parte de América Latina y El Caribe, y la necesidad de colaborar frente a sus impactos, tanto económicos como sociales y que habitualmente comprometen importantes recursos y, a veces, décadas para su recuperación.
En su exposición, recordó que el trabajo del Código Modelo comenzó a estructurarse desde 2016, incorporándose al plan de trabajo del Instituto de la Construcción de Chile y avanzando luego hacia la primera jornada regional, realizada en Santiago en 2017. Posteriormente, se desarrollaron nuevas y sucesivas jornadas en Costa Rica, Guatemala, Panamá, Colombia, República Dominicana, Bolivia y El Salvador recientemente y este año, a fines de julio, se realizará la 9ª Jornada en Costa Rica.
El arquitecto destacó, además, que el documento cuenta con una versión de más de 100 páginas, elaborada por 49 colaboradores de 12 países, y que ya ha sido utilizado como referencia en Bolivia, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Perú y también en Chile. “Esto, a mi juicio, es un éxito”, señaló.
Participación regional y llamado a integrarse a los subcomités
Tras la presentación inicial, Francisca Pedrasa destacó la importancia de que más profesionales se incorporen al trabajo del CMS, especialmente por el valor de abordar desafíos regionales con información y capacidades propias.
“Somos un continente unificado, tenemos placas tectónicas comunes y el tener información generada a través de los profesionales competentes de cada uno de los países que componen la región es de suma importancia”, planteó.
La ingeniera agregó que este trabajo permite a América Latina abordar problemas locales “no necesariamente yéndonos a códigos externos”, e invitó a los asistentes a conocer las versiones anteriores de las jornadas y a participar en los subcomités técnicos.
En respuesta, José Pedro Campos explicó que la Comisión Permanente contempla participación como miembro —para instituciones públicas que redactan o regulan códigos— y como colaboradores, principalmente universidades y profesionales interesados. “Todos están invitados a participar”, dijo, indicando que los interesados pueden canalizar su incorporación a través de la Secretaría General de la Comisión Permanente, a cargo del Instituto de la Construcción.
Vivienda informal vulnerable: un desafío estructural y regional
En su segunda intervención, Campos presentó los avances del Subcomité de Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente, conocido como VIVE, instancia surgida a partir de la preocupación por la alta cantidad de viviendas construidas sin cumplir las formalidades administrativas -informales- y presumiblemente sin asistencia técnica o sin cumplir códigos sísmicos.
El expositor explicó que el objetivo central del subcomité es “minimizar y prevenir la vulnerabilidad estructural de las viviendas y sus ampliaciones, sean formales o informales”. Añadió que, aunque existen otras vulnerabilidades —energéticas, sanitarias o económicas—, el foco de esta instancia está puesto en la vulnerabilidad estructural.
Campos remarcó que el trabajo del subcomité no promueve la construcción informal. “De ninguna manera las propuestas de este subcomité promueven la construcción de vivienda informal”, aclaró. “Lo que estamos promoviendo es evitar, minimizar y prevenir” la vulnerabilidad estructural de esas viviendas y ampliaciones, insistió.
Durante la exposición, mostró ejemplos de viviendas y ampliaciones en distintos países, incluyendo casos en Chile, donde la informalidad se manifiesta principalmente en ampliaciones posteriores de viviendas originalmente formales. También informó que el subcomité trabaja actualmente con siete ámbitos de propuesta y 19 propuestas, orientadas a evitar, minimizar y prevenir la vulnerabilidad estructural, independiente del sistema constructivo, valor, tamaño o materialidad de las viviendas.
Los ámbitos mencionados fueron: normativa; asesoría técnica; difusión, comunicación y capacitación; materiales y soluciones constructivas; diseño, arquitectura y estructura; subsidio, cofinanciamiento y financiamiento; y organizaciones y gestión.
Filosofía de diseño: del enfoque por fuerzas al desempeño
El ingeniero Jorge Carvallo Walbaum presentó los avances del Subcomité de Filosofía de Diseño, instancia que comenzó a reunirse a fines de 2018 y que inicialmente estuvo vinculada a objetivos de desempeño. Según explicó, el trabajo evolucionó hacia una mirada más amplia, orientada a aportar al cuerpo del Código Modelo.
Carvallo planteó que una de las motivaciones centrales del subcomité fue revisar la base conceptual del diseño sísmico. “Los terremotos inducen desplazamientos sobre la estructura que, al deformarse, generan esfuerzos internos”, explicó, enfatizando que tradicionalmente las normativas se han centrado en fuerzas, aunque el daño está asociado a deformaciones y desempeño.
En ese contexto, indicó que el subcomité trabajó en documentos sobre objetivos de desempeño sísmico para edificaciones, análisis lineal y no lineal, interacción suelo–estructura y una propuesta de diseño basado en desempeño.
Respecto del diseño por desempeño, lo definió como “diseñar para lograr objetivos de desempeño previamente establecidos”, entendidos como una declaración del comportamiento esperado de un edificio sometido a una carga dada.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el diseño por capacidad. “El ingeniero le dice a la estructura qué debe ser, o sea, nosotros tenemos el control sobre la estructura y le damos la capacidad que nosotros encontramos razonable”, señaló.
Carvallo también advirtió que diseñar para mayores fuerzas no implica necesariamente obtener una estructura más segura. “El solo hecho de diseñar para más o menos fuerza no nos asegura más o menos seguridad en tu sistema. Lo que tenemos que asegurar es la capacidad de deformación”, afirmó.
Durante el espacio de preguntas, al ser consultado sobre el uso del diseño basado en desempeño en estructuras nuevas y existentes, explicó que en Chile actualmente el diseño de edificios se mantiene como prescriptivo, aunque se discute una propuesta de norma de diseño basado en desempeño. Sobre estructuras existentes, fue enfático: “Para estructura existente, de todas maneras”, señalando que el enfoque permite fijar un objetivo de desempeño y evaluar si la estructura es capaz de desarrollar la capacidad requerida ante una determinada demanda.
El rol editorial: articular, revisar y armonizar contenidos
La última exposición estuvo a cargo de Criss Zanelli Flores, quien presentó el trabajo del Subcomité Editorial del CMS. La ingeniera explicó que, por la naturaleza de esta instancia, su presentación sería más ligera en contenido técnico, ya que el subcomité no produce directamente documentos técnicos, sino que cumple un rol articulador.
“Este subcomité no se encarga precisamente de producir contenido técnico, sino más bien es un subcomité que se encarga de articular, de agilizar, de enlazar los productos técnicos que hacen los otros subcomités”, explicó.
Zanelli describió la estructura actual de trabajo, compuesta por el Subcomité de Amenaza Sísmica, el Subcomité de Filosofía de Diseño, el Subcomité de Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente y el Subcomité Editorial, que actúa como enlace entre los anteriores.
Sobre su función, detalló que una vez que los subcomités técnicos generan documentos, anexos o tablas de apoyo, el Subcomité Editorial colabora en su revisión, coordinación y publicación. “Para poder hablar de una publicación, primero hay que pasar por la coordinación, hay que entender el documento, ver la visión que tiene, revisar de qué manera se vincularía con lo que ya está actualmente trabajado”, señaló.
Entre los trabajos revisados mencionó los anexos de interacción suelo–estructura y de análisis lineal y no lineal, vinculados al diseño por desempeño. También destacó la elaboración de un catastro de normas de diseño sísmico en América Latina, pensado como una base de datos para que los usuarios puedan conocer rápidamente normativas existentes en su país o en países vecinos.
“Necesitábamos tener un catastro de los mismos para poder brindar una herramienta de base de datos donde el usuario pueda conocer rápidamente qué otra normativa existe en su país vecino”, explicó.
Zanelli agregó que el subcomité funciona con reuniones quincenales de aproximadamente una hora y media, y que se trata de un trabajo completamente voluntario. “Este es un trabajo 100% voluntario. Entonces, se valora mucho la colaboración, el tiempo de los integrantes y cada subcomité”, señaló.
Una mirada regional frente al riesgo sísmico
Al cierre, la moderación valoró las exposiciones y destacó que el panel dejó reflexiones sobre la necesidad de construir una mirada regional frente al riesgo sísmico y, al mismo tiempo, sobre la urgencia de que las normas dialoguen con la realidad social, urbana y constructiva de América Latina.
La actividad permitió revisar el estado de avance del Código Modelo Sísmico desde distintas dimensiones: su origen y alcance regional, los desafíos de la vivienda informal vulnerable, la evolución hacia criterios de desempeño y el trabajo editorial necesario para ordenar, armonizar y poner a disposición los contenidos técnicos desarrollados por profesionales de la región.
La charla está disponible aquí: