Junio 24, 2026
En el encuentro “Construyendo Confianza”, realizado el 17 de junio, especialistas y representantes del sector abordaron desafíos como formación, innovación, adaptación tecnológica, relación con la comunidad y proyección pública del aporte de la ingeniería estructural.
La Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales de Chile (AICE) realizó el pasado 17 de junio el encuentro “Construyendo Confianza: El impacto del Ingeniero Civil Estructural en la Sociedad Chilena”, instancia que reunió a socios, especialistas e invitados para reflexionar sobre el valor social de la profesión y los desafíos que enfrenta hoy el sector.
La actividad abordó temas como confianza pública, formación de nuevas generaciones, innovación, adaptación tecnológica, relación con la comunidad y visibilidad del aporte de la ingeniería estructural, en un momento marcado además por cambios normativos relevantes para el gremio.
En la apertura, el presidente de AICE, Jorge Tobar, afirmó que “en Chile hablar de ingeniería estructural no es hablar de una especialidad más, es hablar de una profesión que cumple un rol esencial en la vida cotidiana del país”, y agregó que “sin nuestro trabajo las ciudades de Chile no estarían en pie”.
El panel de conversación reunió a José Pedro Campos, arquitecto consultor y presidente del subcomité “Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente” de la Comisión Permanente del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe, y exdirector ejecutivo del Instituto de la Construcción; Tatiana Martínez, gerente general de HORMIPRET Chile, Past President del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y consejera individual del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI); Dr. Rubén Boroschek, profesor titular de la Universidad de Chile, especialista en amenaza sísmica, dinámica experimental, aislamiento sísmico y evaluación de instalaciones críticas, y Jorge Tobar, gerente general de CLANN Ingenieros y presidente de AICE.




Los profesionales coincidieron en la necesidad de proyectar con mayor fuerza el aporte de la ingeniería estructural hacia la sociedad, fortalecer su vínculo con la comunidad y adaptarse a transformaciones tecnológicas, culturales y generacionales que ya están impactando el ejercicio profesional.
Desde el mundo de la industrialización y la gestión, Tatiana Martínez planteó que uno de los grandes retos para la disciplina es atraer nuevas generaciones y proyectar la profesión hacia el futuro. “Yo creo que el mayor desafío es multigeneracional y está enfocado en lo cultural y tecnológico”, afirmó. En la misma intervención, agregó que también es necesario pensar en “nuevos empresarios, más mujeres y más incidencias regionales”.
Desde la academia y la ingeniería sísmica, Rubén Boroschek advirtió que el sector deberá adaptarse a un escenario de transformaciones aceleradas. “Lo que creo que viene es la obligación de adaptarnos”, sostuvo, aludiendo a cambios tecnológicos, inteligencia artificial, nuevas plataformas y a la necesidad de revisar cómo se está formando a los futuros profesionales. En ese contexto, afirmó también que “lo que hoy es nuestra realidad, mañana puede cambiar radicalmente”.
Por su parte, José Pedro Campos centró su intervención en la relación entre prestigio técnico y vínculo con la sociedad. A su juicio, la ingeniería estructural chilena ya cuenta con legitimidad en el plano técnico, pero el desafío pendiente está en construir mayor presencia pública. “No hay muchas dudas de la ingeniería estructural chilena y el desempeño que ella tiene”, señaló. Sin embargo, recordó que tras el terremoto de 2010 el sector no fue bien evaluado por la ciudadanía, pese al cumplimiento normativo y al relativamente bajo número de fallas estructurales, y planteó que AICE debiera fortalecer su vínculo con instituciones cercanas a la comunidad y visibles en contextos de emergencia.
Entre las conclusiones de la jornada surgieron conceptos como integración temprana, trabajo interdisciplinario, mejor comunicación del aporte del gremio, vinculación con universidades y colegios, difusión normativa y adopción tecnológica.
Con este encuentro, AICE buscó abrir una conversación sobre cómo la ingeniería estructural puede seguir fortaleciendo su rol técnico, pero también su presencia pública y su aporte al desarrollo del país.


