Mayo 4, 2026
Con la participación de diversos actores del sector, el Instituto de la Construcción lidera el desarrollo de una herramienta práctica para abordar las brechas técnicas y operacionales en seguridad.
El sector de la construcción enfrenta actualmente un desafío relevante: la complejidad de navegar una red de normativas que, aunque necesarias, pueden resultar confusas debido a la multiplicidad de criterios interpretativos. En este contexto, la Cámara Chilena de la Construcción solicitó al Instituto de la Construcción poner en marcha un comité técnico para desarrollar un Manual de Planes de Seguridad y Emergencia (PSE), con el objetivo de generar una herramienta técnica que sistematice las exigencias actuales para los arquitectos, proyectistas y especialistas del área.
El manual tiene una meta clara y ambiciosa: no busca crear nuevos requerimientos, sino ser una guía que permita a los proyectistas aplicar los requerimientos y normas en el tiempo adecuado y de forma eficiente, completa y eficiente. Como señala María Cecilia Aracena, presidenta del comité, “debe aclararse que el objetivo del manual no es establecer requerimientos y estándares, sino organizar los actuales de manera de entregar una herramienta que permita a los arquitectos no perderse en la maraña de normas y tenerlas sistematizadas para su correcta y completa aplicación”.
El desafío de unificar criterios
Uno de los puntos clave que ha identificado el comité es que la confusión no radica únicamente en los textos legales, sino en la falta de una voz unificada al momento de evaluar los proyectos. Este escenario genera incertidumbre tanto en la etapa de diseño como en la recepción final de las obras.
Sobre este aspecto, Aracena explica que “los puntos críticos no se refieren estrictamente a la OGUC, sino a la dispersión de miradas, que incluye la de Bomberos, por ejemplo, que hace que en ocasiones no haya una sola mirada y, por tanto, exigencias consensuadas”. Esta falta de consenso puede traducirse en cobros excesivos o requisitos que, aunque recomendados, carecen de una obligatoriedad clara, complicando la gestión municipal y el flujo de los proyectos.
El alcance y la importancia del diseño preventivo
El alcance del manual abarca el amplio espectro de proyectos residenciales, desde condominios en altura hasta viviendas con placa comercial en sus primeros niveles. La intención es que este documento se convierta en un referente técnico que facilite la recepción sin contratiempos legales, siempre que exista una coherencia entre lo proyectado y lo construido.
Para lograr este objetivo, el comité destaca el rol preventivo desde las etapas iniciales:
La visión de futuro
Más allá de ser un simple documento, el manual pretende fomentar una cultura de buenas prácticas. Oficialmente, el manual busca ser un referente técnico sobre criterios de diseño y recomendaciones aplicados a proyectos de viviendas en su amplio espectro, no busca la obligatoriedad de las estrategias para aplicar en un proyecto, sino que dar ejemplos de buenas prácticas para abordar los distintos requisitos para los planes de Seguridad y Emergencia.
El comité, conformado por representantes de instituciones como el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Academia Nacional de Bomberos (ANB), la Asociación Nacional de Revisores Independientes (ANRI), Asociación Nacional de Protección Contra Incendios (ANAPCI), Ministerio de Obras Públicas y profesionales independientes, avanza bajo un cronograma estructurado que ha pasado por etapas de diagnóstico y levantamiento de brechas, con el propósito final de asegurar que los estándares de seguridad dejen de ser una interpretación subjetiva y se conviertan en una base técnica sólida y confiable para toda la industria.