Enero 7, 2026
A casi una década de su creación, el Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe consolida su liderazgo técnico regional. Su impulsor y presidente, el ingeniero Rodolfo Saragoni, reflexiona sobre los avances del CMS como documento y como organización, y proyecta su rol estratégico en el futuro de la resiliencia estructural.
Por casi diez años, el ingeniero chileno Rodolfo Saragoni ha sido la figura clave tras la creación y consolidación del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe (CMS), una plataforma que articula a más de 19 países y que ha contribuido a armonizar criterios técnicos, fomentar la cooperación regional y mejorar la prevención del riesgo sísmico.
En entrevista exclusiva, Saragoni —quien participó de forma virtual en la 8ª Jornada del CMS realizada en octubre en El Salvador— compartió una evaluación profunda sobre el presente y futuro de esta red técnica regional.
“El exdirector ejecutivo del Instituto de la Construcción, José Pedro Campos, participó en una reunión en Nicaragua en la que se le solicitó que Chile debiera ser más solidario con la región y transmitir sus logros en ingeniería sísmica”, recuerda Saragoni.
“A su regreso me contactó, y vimos la oportunidad de impulsar un proyecto regional de transferencia de ingeniería sísmica, con el apoyo del Instituto de la Construcción. Yo aporté mi red regional de ingenieros e investigadores que permitió impulsar exitosamente el CMS”, añade.


Desde sus inicios en 2017, el CMS ha avanzado sostenidamente, pese a la diversidad de normativas y realidades técnicas en los países participantes. “Cuando hicimos el CMS en 2017, la mayoría de los países participantes tenían códigos sísmicos en diferentes etapas de desarrollo y antigüedad. Al compararlos se puede apreciar sus diferencias sísmicas, pudiéndose apreciar la dificultad de cursar un CMS regional”.
Aun así, el documento se ha consolidado como un referente técnico voluntario que ya influye en normativas nacionales. “El nuevo código de Panamá incorporó recomendaciones de diseño por desempeño del CMS. Además, se logró que Bolivia, que no tenía código sísmico, gracias a un esfuerzo local, lo tuviera. Las 7as Jornadas se realizaron en Cochabamba y la colaboración posterior de Bolivia ha sido muy importante para el desarrollo del CMS”.
Avances técnicos y nuevos frentes
La versión 3 del CMS, actualmente en desarrollo editorial, ha fortalecido aspectos claves. “Se ha fortalecido el enfoque de análisis estructural, mediante la revisión de Anexos de Análisis Lineal y No Lineal. Se reactiva el capítulo de estructuras de madera”.
Pero el avance no ha sido solo técnico. El CMS ha logrado abordar problemáticas profundamente sociales como la vivienda estructuralmente vulnerable o el patrimonio construido. “Las viviendas sísmicamente estructuralmente vulnerables son desarrolladas sin códigos sísmicos en la región… Es una situación muy extendida. Afortunadamente hemos encontrado una importante respuesta y se han constituidos los comités nacionales. Sin lugar a duda esta actividad será el mayor legado del CMS en las próximas décadas”.
Respecto del patrimonio, Saragoni es enfático: “La incorporación de la protección patrimonial corresponde a una necesidad. Los códigos sísmicos se refieren a estructuras nuevas. En este caso, se trata de la prevención de estructuras sin diseño sísmico”.
La realidad de América Latina, en muchos casos, difiere de otras regiones. “El problema regional es que la mayoría de los monumentos son de tierra cruda, a diferencia de Europa, que son de piedra, pero igualmente frágiles”.


Adaptabilidad, red y gobernanza
Uno de los pilares del CMS es su carácter voluntario, lo que ha permitido a cada país adaptarlo gradualmente a su propia realidad. “Las autoridades nacionales han incorporado en forma gradual y de acuerdo a cada una de las realidades que son diferentes entre los diversos países de la región cubierta por el CMS”.
Este modelo colaborativo ha sido posible gracias a una estructura sólida de gobernanza. “En los últimos 9 años de desarrollo y logros del CMS, gracias al apoyo del Instituto de la Construcción, se pudo desarrollar una robusta gobernanza y networking regionales, que nos permite cubrir todos los países participantes”.
Saragoni destaca el rol de la Secretaría General: “El rol del Instituto de la Construcción de Chile en su calidad de Secretaría General ha sido la clave del éxito del CMS y su expansión en los últimos 9 años”.
A esto se suma el valor de las jornadas presenciales: “La realización de las Jornadas anuales del CMS de carácter presencial ha tenido un gran impacto local, desarrollando nuevas instituciones gubernamentales, académicas y del área privada. En general, después de la realización de una jornada presencial en un país, se logra aumentar la prevención sísmica”.

Validación internacional y futuro
El CMS también ha sido respaldado por organismos como el Banco Mundial, Naciones Unidas y el BID. “Es un reconocimiento de la transnacionalizada efectividad de los logros de CMS e identificación de nuevos frentes a atender como la vivienda informal sísmicamente estructural vulnerable”, dice el profesional.
El carácter técnico del CMS, dice Saragoni, se ha mantenido intacto: “La comunidad internacional respeta su carácter técnico y lo valora”.
De cara a la 9ª Jornada, que se realizará en Costa Rica en 2026, ya se perfilan los próximos objetivos. “Se presentará el mapa de amenaza sísmica regional, un trabajo en desarrollo por la gente de Costa Rica”.
Sobre la implementación concreta del CMS en normativas nacionales, reflexiona: “La implementación de códigos a nivel mundial es un proceso gradual. El CMS es un código transversal que considera diferentes realidades sísmicas, lo que hace que los códigos nacionales tengan que considerar los aspectos pertinentes del CMS”.
Y sobre los próximos diez años, deja abierta la puerta a nuevos desafíos. “El CMS es un colectivo internacional de profesionales de la región que es libre de abordar otros desafíos, como el cambio climático. Nosotros tratamos la resiliencia sísmica”.
En un mensaje final a las nuevas generaciones de profesionales, Saragoni afirma: “La disciplina se construye gradualmente, empleando el trabajo que hicieron las generaciones anteriores. Se introducirán métodos de diseño no lineal tiempo historia, lo que nos alejará del análisis modal espectral. Hay que recordar que la teoría de placas se introdujo hace 50 años, así es que hay saltos copernicanos”.


