Botonera Principal

free templates joomla
20 años Instituto de la Construcción

Rubén Boroschek: “La capacidad de apoyo a la regulación del IC ha traspasado fronteras”

Siguiendo con el ciclo de entrevistas por la conmemoración de los 20 años del Instituto, el académico de la Universidad de Chile aborda la importancia de avanzar hacia un sector resiliente y sustentable en construcción e infraestructura.
Noticia 4Un gran currículum y trayectoria están detrás de Rubén Boroschek, ingeniero civil estructural de la Universidad de Costa Rica y doctor en Ingeniería Sísmica y Estructural de la Universidad de California en Berkeley, quien actualmente es académico del Departamento de Estructuras, Construcción y Geotecnia de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y la empresa RBA Asociados.

Entre sus últimos logros está el haber sido nombrado como miembro del directorio de Consortium of Organizations for Strong Motion Observation Systems (COSMOS - Consorcio de Organización de Observación de Terremotos, www.cosmos-eq.org/). Esta es la organización más importante de Estados Unidos dedicada a la promoción, desarrollo e investigación del tema de registro de terremotos, con fuerte impacto en sustentabilidad y desarrollo de infraestructura.

Dado que ha trabajado estrechamente con el Instituto de la Construcción cuando el país así lo ha requerido, como después del terremoto del 27 de febrero de 2010, lo entrevistamos para conocer su opinión sobre los avances del rubro de la construcción en los últimos 20 años.

“La realidad nos ha mostrado fortalezas y debilidades extremas”, dice el ingeniero al consultarle sobre cuáles son las principales fortalezas y avances en términos de modernización y ventajas de la construcción, edificación e infraestructura en Chile. “Los aluviones, los incendios, por un lado, nos han mostrado la debilidad de nuestra normativa y cultura de desarrollo de ciudades. Claramente nuestros planes de desarrollo urbanos son inapropiados e ineficientes. La realidad nos lo muestra varias veces al año. Esta situación ha permitido el crecimiento no sustentable de algunas ciudades con un gran costo para la comunidad y, por supuesto, para el individuo”, añade.

Pese a ello, también señala que han sido los terremotos los que nos permiten observar las fortalezas y la conveniencia de una planificación apropiada, “que tarda mucho en rendir frutos, pero luego nos permite un crecimiento sustentable y ciudades resilientes”.

“El diseño sismorresistente parte formalmente en Chile en los años 1930. Esta situación, conjuntamente con una aplicación apropiada en la construcción de nueva infraestructura, ha permitido que esta sea más segura, disminuyendo las pérdidas económicas, la pérdida de vidas humanas y permitiendo una recuperación mucho más rápida y menos traumática, particularmente si consideramos que esto lo hacemos con los terremotos más grandes del planeta”, explica Boroschek.

¿Qué aspectos habría que reforzar para robustecer el sector de cara al futuro?

Es necesario fortalecer los planos reguladores, en particular que estos estén regidos en su base por criterios técnicos y, posteriormente, por aspectos económicos y políticos. Un caso patético es la permisividad de la construcción de infraestructura y servicios públicos y privados en áreas que van a ser sometidas a eventos de la naturaleza extrema con difícil o nulo control a través del diseño, como son los maremotos.

La fiscalización de los procesos constructivos se debe mantener y fortalecer. Es muy ejemplificador cómo la Ley de la Calidad de la Construcción, con su obligación de Revisión Estructural por un tercero independiente, ha permitido disminuir el número de errores en el diseño de edificios. Esto debe ser llevado a la industria y ser obligatoria. En particular, dada la alta presencia de grupos internacionales, en los cuales toda la ingeniera de diseño se desarrolla fuera del país, que exista una supervisión con revisor experimentado local es indispensable. Esto no se puede resolver con la simple firma de un ingeniero local, ya que el problema no es que alguien se haga responsable, sino del impacto en la sociedad cuando se pierde un bien. Noticia 4 interior

Otro aspecto: debería implementarse un seguro obligatorio de las viviendas ante eventos extremos y cotidianos. Esto resolvería el problema al que nos enfrentamos hoy, con exigencias masivas después de incendios, aluviones y terremotos de una nueva vivienda, y que el Estado, aun cuando no es directamente responsable, debe enfrentar el problema social que no puede ser resuelto por el individuo. También un seguro de actividad profesional. En Chile, en ingeniería estructural, prácticamente no se venden seguros de responsabilidad por deficiencias en el diseño. Es urgente un planteamiento que resuelva el vacío que deja indefensos a diseñadores y mandantes.

¿Cómo deberían orientarse los esfuerzos públicos y privados para fortalecer la construcción en Chile hacia el futuro?

El sector público debería fortalecer el desarrollo de normas y procedimientos regulación y fiscalización.

El Estado es débil en el manejo de las emergencias y deposita esperanzas de información, e incluso reacción, en organismos privados o semiprivados. Esto implica una debilidad administrativa, capacidad de control y desarrollo importante que considero debe ser superada.

El sector privado debe acatar la legislación, pero debe acordar con el sector público aquello que no está apropiadamente legislado, como es la sustentabilidad y resiliencia de la infraestructura desarrollada, que afecta el bien común o servicios críticos o esenciales a una comunidad. Por ejemplo, una concesión desarrolla un puerto que cumple la legislación, pero tal vez es necesario que este elemento en particular tenga un estándar superior, dado que es esencial para la respuesta en emergencia y no hay alternativas convenientes, social y económicamente hablando.

¿En qué ámbito usted considera que es relevante el encadenamiento entre el sector público, privado y académico?

Un aspecto que ha surgido últimamente es la aprobación de patentes internacionales que encarecen el uso de tecnologías en el país. Si bien esto sería algo normal y positivo, hemos observado cómo se han patentado sistemas e ideas ampliamente conocidos y publicados. En varios casos me parece que fue aprobado por una revisión poco rigurosa de parte del organismo regulador.

El Instituto de la Construcción cumple 20 años en 2017, ¿qué aportes considera que han sido relevantes en este tiempo y por qué?

El Instituto de la Construcción ha realizado aportes en varias áreas. En particular, ha apoyado fuertemente los temas de regulación y normativas. Es muy importante ver la cantidad y calidad de las normas que se generaron después del terremoto del 2010 que han salido gracias a este apoyo.

Creo, además, que puede aportar en temas de resiliencia de infraestructura y transferencia del riesgo, en palabras directa en la capacidad de recuperarnos de desastres o eventos extremos gracias a un buen desarrollo de la infraestructura y la capacidad de recuperación con recursos frescos y eficientes.

La capacidad de apoyo a la regulación del IC ha traspasado fronteras. En estos momentos, estoy participando en un proyecto del IC a través del cual se desea un código de diseño sísmico de referencia a nivel de Latinoamérica y el Caribe. Los países sujetos a la amenaza sísmica de América Latina y el Caribe tienen distintos niveles de desarrollo y capacidad técnica y económica. En los últimos años, un porcentaje importante ha tratado de establecer normas de diseño para hacer frente a este fenómeno natural. Este esfuerzo ha sido, en general, independiente y con relativa baja interacción con los pares de Latinoamérica que tienen situaciones similares económicas y sociales. Lo que busca el IC es establecer esta plataforma de interacción y apoyo mutuo, iniciando con un documento que tendrá el aporte de profesionales de varios países y podrá ser utilizado como referencia en el desarrollo de la normativa local de cada país.

Volver

Twitter